¿Por qué son necesarias las adaptaciones en la informática?
¡Dichoso el día que no haya que celebrar el día de la mujer trabajadora!
¡Dichoso el día que no haya que celebrar el día del SIDA!
Son todo celebraciones que nos recuerdan que algo funciona mal. El día de esto, el día de aquello...
Con la discapacidad pasa lo mismo. Señores, NO HAY DISCAPACITADOS nosotros mismos rechazamos "lo que no es normal" es decir, lo que se sale de la norma. Si todos tuviésemos cuatro dedos en vez de cinco, ¿Nó harían guantes de cuatro dedos?
Nos hemos acostumbrado -los fabricantes nos han acostumbrado- a los diseños impuestos por los fabricantes, el diseño del "porquesí". ¿ D i s e ñ a r ? El señor que inventó el teléfono indiscutiblemente era un lumbreras, pero ha tenido que pasar tiempo hasta dar con el manos libres; Los zapatos hace mucho tiempo que están inventados y seguimos utilizando sus mismas formas básicas. Los botones mira si tienen años... hojal y boton... de toda la vida!
¿Qué cuesta hacer una rampa en vez de una escalera? ...Y eso que una rampa es más fácil de subir para todos. Claro, que el mismo constructor se acordará de las escaleras cuando cumpla unos añitos más.
¿Hacer los coches automáticos? ¿Sensores para apagar y encender la luz?
Me suelen criticar por ensalzar la cultura japonesa, sobre todo en su funcionalidad. Si ya existe la herramienta, Usémosla. ¿Para qué construir un edificio "a la antigua usanza" y luego adaptarlo? ¡SEÑORES, hagámoslo desde un principio como debe de ser! Nos ahorraremos tiempo, dinero e inconvenientes.
Pero no. Seguimos haciéndolo todo lo más difícil posible y luego modificarlo, para luego ensalzar al personaje que simplemente pone las cosas en su sitio.
Todo tiene su precio. Lo no estandard se encarece. Fabricación para las masas, la individualidad no enriquece... ¿O sí?
¿Qué vale una silla de ruedas? Les diré que solamente un cojín anti-escaras - los especiales para que no nos salgan heridas en las posaderas a quien tanto las usamos- vale tanto como una cama de matrimonio con su canapé, imagínense lo que puede costar una silla de ruedas. Que aunque dicen que las subvencionan... habría que verlo.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados